Protegido por la sombra del Altísimo: Un refugio seguro en tiempos de incertidumbre

El amparo del Altísimo: un lugar de paz y descanso

En medio de un mundo turbulento, anhelamos un refugio seguro, un lugar donde podamos encontrar paz y protección. El Salmo 91 nos ofrece ese refugio en la sombra del Altísimo, un lugar donde podemos descansar confiados en su cuidado.

El versículo 1 afirma: "El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente". Esta sombra es un símbolo de protección y consuelo, un lugar donde podemos encontrar refugio de los males y las adversidades de la vida.

La intervención divina: protección contra el peligro

El Salmo enumera varios peligros que enfrentamos en la vida, como trampas ocultas, enfermedades mortales, terrores nocturnos y desastres diurnos (versículos 2-6). Sin embargo, el salmista nos asegura que bajo la protección divina, estos males no nos tocarán (versículo 7).

Los versículos 9 y 10 reafirman esta promesa: "Has puesto al Altísimo por tu habitación; no te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada". El Altísimo es nuestro refugio y fortaleza, y en él encontramos protección contra todo tipo de daño.

El cuidado angelical: apoyo y guía

Además de su protección directa, el Altísimo también envía a sus ángeles para que nos protejan y guíen (versículo 11). Estos ángeles nos sostienen con sus manos para evitar que tropecemos (versículo 12), y nos ayudan a vencer los obstáculos y peligros que encontremos en nuestro camino.

El salmista declara: "Pisotearás al león y al áspid; hollarás al cachorro de león y a la serpiente" (versículo 13). Esto representa nuestra victoria sobre los enemigos y las fuerzas del mal bajo la protección del Altísimo.

El llamado al amor y la confianza

Para experimentar la protección y el cuidado del Altísimo, debemos amarlo y confiar en su nombre (versículo 14). Cuando clamamos a él, él responde y nos libra de nuestros problemas (versículo 15).

El Salmo concluye con una promesa de bendiciones: "Lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salvación" (versículo 16). Aquellos que se refugian en el Altísimo reciben una vida larga y una salvación eterna.

En un mundo lleno de incertidumbre y peligro, el Salmo 91 nos ofrece un refugio seguro en la sombra del Altísimo. Al confiar en su protección, encontramos paz, apoyo y victoria sobre las adversidades de la vida.

Preguntas frecuentes sobre el Salmo 91: Morar a la sombra del Todopoderoso

¿Quiénes son los que moran en el refugio del Altísimo?
R: Los que confían en el Señor y en su protección.

¿Qué beneficios reciben los que habitan en el refugio del Señor?
R: Rescate de trampas y enfermedades, protección bajo sus alas, liberación de temores y enfermedades, y seguridad ante los peligros.

¿Cómo podemos hacer del Señor nuestro refugio?
R: Haciéndole nuestro Dios, confiando en Él y haciéndolo nuestra morada.

¿Qué sucede cuando hacemos del Señor nuestro refugio?
R: El mal no nos vencerá, la plaga no se acercará a nuestro hogar y los ángeles nos protegerán.

¿Qué promesas hace el Señor a los que lo aman y confían en Él?
R: Rescate, protección, respuesta a sus oraciones, presencia en tiempos de angustia, recompensa con una larga vida y salvación.

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