¿Por qué estamos seguros de abandonar nuestro cuerpo?
Confianza en la fe
En 2 Corintios 5:6-8, el apóstol Pablo expresa la confianza que los cristianos tienen en su fe, incluso ante la perspectiva de la muerte. Él afirma que "vivimos por fe, no por vista" (v. 7). Esto significa que nuestra creencia en Dios no depende de lo que podamos ver o experimentar físicamente.
Ausentes en el cuerpo, presentes con el Señor
Pablo también dice que "estamos seguros y preferimos estar ausentes del cuerpo y presentes con el Señor" (v. 8). Esta confianza no se basa en un deseo de escapar de las dificultades de la vida, sino en la esperanza de estar con Dios. Los cristianos creen que cuando mueran, su espíritu irá a estar con Cristo, independientemente de las circunstancias de su muerte.
Beneficios de estar con el Señor
Estar con el Señor ofrece numerosos beneficios:
- Libertad de sufrimiento: No habrá más dolor, tristeza o muerte en la presencia de Dios.
- Compañerismo perfecto: Los cristianos estarán rodeados de Dios y otros creyentes, disfrutando de una comunión eterna.
- Gozo y paz: La presencia de Dios traerá un gozo y una paz que superan toda comprensión.
Preguntas Frecuentes
¿Qué significa "estar en casa en el cuerpo" y "estar ausente del Señor"?
El "cuerpo" se refiere a nuestro cuerpo físico terrenal. Cuando estamos "en casa en el cuerpo", estamos vivos en esta tierra. "Estar ausente del Señor" significa que no estamos físicamente presentes con Dios en el cielo.
¿Qué es "caminar por fe" y no "por vista"?
"Caminar por fe" significa confiar en la palabra de Dios y en sus promesas, incluso cuando no podemos ver los resultados o sentir su presencia físicamente. "Caminar por vista" significa depender de nuestros sentidos y experiencias para guiar nuestras acciones.
¿Por qué los cristianos preferirían "estar ausentes del cuerpo" y "estar en casa con el Señor"?
Porque creemos que estar en la presencia de Dios es lo mejor que nos puede pasar. Allí experimentaremos alegría, paz y plenitud sin fin. Las dificultades y los desafíos de la vida terrenal son pasajeros, mientras que las bendiciones del cielo son eternas.