La Caída de Jericó: Un Milagro Bíblico
El Plan Divino
Ante los muros imponentes de Jericó, el pueblo de Israel se enfrentó a un dilema. ¿Cómo conquistar una ciudad tan formidable? Pero Dios tenía un plan. Instruyó a Josué para que rodeara la ciudad una vez al día durante seis días, con siete sacerdotes tocando cuernos de carnero. En el séptimo día, debían marchar siete veces alrededor de Jericó, y al sonido de los cuernos, el pueblo gritaría con todas sus fuerzas. Entonces, los muros se derrumbarían, dando paso a la victoria.
La Marcha de la Fe
Día tras día, el pueblo de Israel obedeció fielmente las instrucciones de Dios. Marcharon alrededor de la ciudad, el Arca del Pacto a la cabeza, mientras los sacerdotes tocaban los cuernos. No pronunciaron palabra, su fe puesta en el poder de Dios.
El Milagro
Al séptimo día, cuando el pueblo había completado su séptima vuelta, los cuernos sonaron el toque prolongado. Al instante, los muros de Jericó se desplomaron con un estruendo. El pueblo de Israel gritó con júbilo y cargó hacia la ciudad.
La Destrucción
La caída de Jericó fue completa. Todo fue destruido, excepto la casa de Rahab, la prostituta que había ocultado a los espías israelitas. Su acto de bondad fue recompensado con la salvación.
La Bendición y la Maldición
Josué pronunció una bendición sobre Jericó, prometiendo que quien la reconstruyera sufriría una gran pérdida. También lanzó una maldición, declarando que quien intentara levantar los muros de la ciudad perdería a su primogénito y a su hijo menor.
El Significado
La caída de Jericó es un testimonio del poder de Dios y la importancia de la fe. Cuando confiamos en el plan de Dios, incluso los obstáculos más desafiantes pueden superarse. Esta historia también subraya la importancia de la obediencia y el coraje, ya que el pueblo de Israel siguió fielmente las instrucciones de Dios a pesar de las dudas y los miedos.
Preguntas Frecuentes sobre la Caída de Jericó
¿Por qué Dios ordenó a los israelitas marchar alrededor de Jericó durante seis días antes del séptimo día?
Para demostrar su poder y fe, y para mostrar a los israelitas que la victoria no dependía de sus propias habilidades sino del favor de Dios.
¿Qué simbolizó el colapso de las murallas de Jericó?
La derrota de las fuerzas del mal y el triunfo del pueblo de Dios.
¿Por qué se perdonó a Rahab y a su familia?
Porque ella había demostrado fe en Dios al proteger a los espías israelitas, y porque Dios recompensa la lealtad y la misericordia.
¿Qué significaba la maldición pronunciada por Josué sobre cualquiera que reconstruyera Jericó?
Que la ciudad estaba destinada a permanecer en ruinas como un recordatorio del poder y la justicia de Dios.
¿Cómo ayudó Dios a los israelitas a capturar Jericó?
Al darles instrucciones específicas, animándolos con su presencia y guiándolos con su poder.