¡El Reinado del Ungido del Señor!

La Furia de las Naciones

¿Por qué las naciones se agitan con ira? ¿Para qué conspiran en vano? Los gobernantes se preparan para la guerra, tramando contra el Señor y su Mesías elegido. "Rompamos sus ataduras", claman, "y liberémonos del yugo divino".

La Risa de Dios

Pero el que habita en los cielos se burla. El Señor se ríe de sus planes. Con ira, los reprende, atemorizándolos con su furia.

El Rey Ungido en el Trono

"Yo he establecido a mi rey en Sión, mi montaña santa", declara el Señor.

La Proclamación del Rey

El rey declara el decreto del Señor: "Tú eres mi hijo; hoy te he engendrado. Pídeme, y te daré las naciones como herencia, los confines de la tierra como posesión. Los quebrantarás con vara de hierro, como a vasijas de barro los desmenuzarás".

Advertencia a los Gobernantes

¡Escuchen, reyes! Sean sabios, gobernantes de la tierra. Sirvan al Señor con temor y júbilo con temblor. Rindan homenaje al Hijo del Rey, para que no se enoje y perezcan en medio de su camino, porque su ira se enciende en un instante. ¡Bienaventurados todos los que en Él confían!

Preguntas Frecuentes sobre el Salmo 2:

¿Por qué están enojadas las naciones?

Las naciones están enojadas porque se sienten amenazadas por el reinado del ungido del Señor.

¿Qué planes están tramando los reyes y gobernantes?

Están conspirando para liberarse del gobierno de Dios y de su ungido.

¿Cómo responde Dios a sus planes?

Dios se burla de ellos y los reprende con ira.

Leer Más:  ¿Por qué es importante el discernimiento en la vida cristiana?

¿Qué declara Dios acerca de su ungido?

Declara que ha establecido a su ungido como rey en Jerusalén, su montaña santa.

¿Qué promete Dios a su ungido?

Le promete que le dará las naciones como herencia y que aplastará a sus enemigos como vasijas de barro.

¿Qué deben hacer los reyes y gobernantes?

Deben actuar sabiamente, servir al Señor con temor y regocijarse con temblor.

¿Qué deben hacer todos?

Deben someterse al hijo real de Dios para evitar su ira y encontrar refugio en él.

Subir