¡Descubre los motivos por los que Jesús entregó su vida!
El plan divino revelado
Ante las eternas preguntas sobre el propósito de la crucifixión de Jesús, surge una revelación trascendental: Dios, el Padre, lo envió a la muerte. Como Hijo de Dios, Jesús sufrió inimaginablemente, pero este padecimiento tenía un profundo significado que las Escrituras desentrañan.
50 razones celestiales
En un minucioso análisis del Nuevo Testamento, el renombrado teólogo John Piper expone 50 motivos por los que Dios sacrificó a su Hijo para la salvación de los pecadores:
- Reconciliar a la humanidad con Dios
- Manifestar el amor y la misericordia divinos
- Vencer el poder del pecado y la muerte
- Establecer la justicia y el perdón
- Proveer una esperanza eterna para los creyentes
- Derrotar a Satanás y sus huestes
- Demostrar la naturaleza sacrificial de Dios
La esencia del mensaje
El enfoque primordial no reside en quién causó la muerte de Jesús, sino en su significado profundo: lo que Dios pretendía lograr para quienes creen en Él. A través del sacrificio de su Hijo, Dios abrió un camino de reconciliación, ofreciendo perdón, esperanza y vida eterna a todos los que lo reciben con fe.
Preguntas frecuentes
¿Por qué fue crucificado Jesús?
Para cumplir el plan divino de Dios de redimir a los pecadores.
¿Por qué sufrió tanto?
Su sufrimiento fue un sacrificio voluntario para expiar los pecados de la humanidad.
¿Qué tiene esto que ver conmigo?
La muerte de Jesús ofrece salvación y perdón a todos los que creen en él.
¿Quién lo envió a la muerte?
Dios envió a su Hijo, Jesucristo, para morir por nosotros.