¿Cómo Caminar en la Luz de Dios?
Fundamento: Dios es Luz
Dios es la fuente de toda verdad y luz. No hay oscuridad en Él. Cuando nos acercamos a Dios, encontramos esperanza y alegría porque expone los peligros y nos libera de ellos.
Aplicación: Caminar en la Luz
Caminar en la luz significa vivir controlados por el amor a Dios, no por los deseos mundanos. Debemos ver las cosas como Dios las ve y tener los mismos valores que Él. Al caminar en la luz:
- Tenemos comunión con Dios y con otros creyentes.
- El sacrificio de Jesús nos limpia de todo pecado.
Aclaración: No Afirmemos Ser Sin Pecado
Afirmar que no tenemos pecado es engañarnos a nosotros mismos y blasfemar contra Dios, quien nos ha declarado pecadores. Confesar nuestros pecados es parte de caminar en la luz. Al hacerlo:
- Reconocemos que nuestra condición es pecaminosa.
- Abrimos el camino para el perdón y la limpieza de nuestros pecados.
En resumen, para caminar en la luz de Dios, debemos reconocer su naturaleza santa, vivir de acuerdo con sus valores y confesar nuestros pecados para experimentar el perdón y la comunión con Él.
Preguntas Frecuentes
¿Qué significa "Dios es luz y en Él no hay ninguna oscuridad"?
Que Dios es la fuente de toda verdad y que todo lo verdadero se entiende a la luz de Él.
¿Qué implica "Caminar en la luz"?
Ver la realidad como Dios la ve y estar controlado por Sus valores.
¿Cómo afecta "Caminar en la luz" a nuestra relación con Dios y con los demás?
Preserva la comunión con Dios y con otros creyentes.
¿Qué significa "la sangre de Jesús su Hijo nos limpia de todo pecado"?
Que la sangre derramada de Jesús nos libera del castigo por nuestros pecados y nos otorga la pureza ante Dios.
¿Cuál es la conexión entre "Caminar en la luz" y la limpieza de nuestros pecados?
"Caminar en la luz" es una condición para experimentar la limpieza continua y completa de nuestros pecados a través de la sangre de Jesús.
¿Por qué es importante confesar nuestros pecados?
Porque es parte de "Caminar en la luz" y nos permite experimentar el perdón y la limpieza de Dios.
¿Qué consecuencias tiene afirmar que no tenemos pecado?
Autoengaño y blasfemia, ya que contradice la Palabra de Dios que nos declara pecadores.